Feng Shui. Como limpiar los cristales.
Feng Shui. Como limpiar los cristales.
Los cuidados de limpieza fisica y energética que deberemos proporcionar a nuestra colección de cristales no sólo son sencillos de realizar sino que resultan siempre placenteros y relajantes. Podemos aplicar cualquiera de los métodos que a continuación se describen, ya sea uno, varios o todos ellos, asegurándonos previamente de que la sensibilidad del cristal no resulte afectada, bien a causa de que no tolere la luz y el calor o bien porque el agua pueda dañarlo.
• Agua purificadora
Uno de los métodos de limpieza más efectivos consiste en sumergir los cristales en un recipiente manteniéndolos bajo el grifo para que el agua se renueve de manera constante. El agua debe ser fría, puesto que la caliente dilata la estructura del cristal y éste se hace más frágil. Algunos gemoterapeutas aconsejan mantener los cristales durante dos días en agua procedente de torrentes de montaña, fuentes o pozos naturales, o bien en agua de lluvia siempre que sea posible. En su defecto, podemos potenciar la capacidad purificadora del agua del grifo si, mientras lavamos nuestro cristal, visualizamos una cascada de agua cristalina.
Asimismo, para limpiar y recargar la energía de los cristales se recomienda sumergirlos en agua del mar, y si ello no es posible, en agua del grifo saturada con sal marina en una proporción de 250 gramos de sal por cada litro de agua.
• El poder del sol
Tras lavar cuidadosamente el cristal con agua, antes de volver a utilizarlo, podemos
Las geodas no tienen propiamente virtudes curativas, pero su uso es muy recomendable para reponer la energía perdida por los cristales que hayan sido usados en una aplicación terapéutica. Los cristales deben colocarse dentro de la cavidad de la geoda, donde permanecerán durante dos o tres días. Las geodas de mayor poder son las de cuarzo hialino y las de amatista Se puede acentuar la acción regeneradora de la geoda exponiéndola a la vez al sol y rodeándola con cuatro cristales de cuarzo hialino o de amatista de una sola punta: la base de cada cristal debe estar orientada hacia uno de los cuatro puntos cardinales y todas las puntas han de señala hacia la geoda.
renovar su campo de energía dejándolo expuesto durante un día a los rayos del sol, la gran fuerza generadora de vida. Nacidos en las oscuras entrañas de la tierra, los cristales son, sin embargo, seres que tienen una gran capacidad para almacenar energía y para captar y reflejar la luz. La fuente natural de luz y de energía más poderosa que existe son las radiaciones solares, pues en ellas está contenido todo el espectro lumínico, incluidos los rayos ultravioleta e infrarrojos.
Un procedimiento para combinar la acción purificadora del agua y la acción energética del sol consiste en sumergir el cristal en un recipiente con agua y exponerlo a la vez a la acción del sol durante unas dos horas. Pasado ese tiempo, el cristal debe secarse al sol, dándole cada quince minutos la vuelta para que los rayos solares iluminen por igual todas sus caras.
• La benéfica luz de la luna
También podemos limpiar y recargar de energía un cristal exponiéndolo a la luz de la luna, cuya claridad es más etérea, delicada y sutil que la del sol. La luz de la luna es especialmente beneficiosa para purificar y recargar los cristales destinados a la relajación, a la meditación y a la búsqueda espiritual.
• El poder de la Madre Tierra
La energía telúrica de la Madre Tierra tiene un gran efecto regenerador sobre los cristales ya que es la cuna en la que nacieron. Enterrados en su seno, y gracias a las fuerzas magnéticas naturales que emanan de ella, los cristales abandonan su carga negativa y recobran sus propiedades primigenias. Sólo hay que enterrarlos en un lugar seguro y dejarlos reposar durante tres días y tres noches. Lo mejor es cubrirlos con tierra esponjosa o con arena ligeramente humedecidas. Una vez desenterrados, conviene lavarlos con agua.
• El humo que limpia
Las tribus indígenas americanas quemaban en un recipiente incienso, eucalipto, salvia, cedro y otras plantas, maderas o resinas aromáticas para eliminar las energías negativas del ambiente. Este método purificador puede servir asimismo para limpiar nuestros cristales, basta con sujetarlos entre los dedos y exponerlos al humo aromático haciéndo
los girar muy despacio mientras nos concentramos en el deseo de transmitirles la esencia clara y pura del humo.
• El sonido de la campana
Por su posición suspendida, la campana se halla simbólicamente en ese espacio místico de comunicación entre el cielo y la tierra; sus ondas sonoras tienen un significado esotérico de purificación y creación. Exponiendo nuestro cristal a las vibraciones del sonido de una campana podemos descontaminar su campo de energía negativa y recargarlo positivamente. Tan efectivo como este sonido es el sonido de un diapasón, o de un cuenco o un gong tibetanos.
• La esencia de las flores de Bach
Este remedio floral también resulta útil en la limpieza y purificación de cristales. Basta con añadir unas gotas de dicha esencia en el agua del recipiente donde sumergiremos las piedras. Es aconsejable dejar el recipiente con los cristales expuesto a la luz de la luna durante tres noches.
La luz de la luna resulta muy beneficiosa para
la purificación y recarga de aquellos cristales que nos ayudarán en la relajación y meditación. Esta luz potenciará también los efectos depuradores de la esencia de las flores
